Quienes duermen menos de seis horas tienen un 12 por ciento más de posibilidades de morir en un plazo de 25 años que los que descansan entre seis y ocho horas por la noche, afirma este estudio, llevado a cabo por el Programa de Sueño, Salud y Sociedad de la Universidad de Warwick y el Centro de Investigación del Sueño de Loughborough, ambos de Inglaterra.
Sin embargo, dormir más de la cuenta también puede tener consecuencias perniciosas ya que los científicos encontraron relación entre las muertes tempranas y dormir más de nueve horas, aunque no consideran que sea desencadenante de enfermedades.
Por tanto, la conclusión de los investigadores es que lo ideal es dormir entre seis y ocho horas al día. Más de 6,3 millones de muertes en el Reino Unido entre mayores de 16 años son atribuibles a la falta de sueño. En la investigación participaron 1,5 millones de personas y se revisaron las conclusiones de hasta dieciséis estudios anteriores realizados en Estados Unidos, Europa y países del este de Asia.