El sueño nos sirve para seleccionar y organizar todos estos datos, es la manera que tiene el cerebro para barrer la casa. Como dice Francis Crick (codescubridor del ADN): "Soñamos para olvidar, así pues intentar recordar los sueños puede anular este propósito". Aquellos recuerdos que la corteza cerebral considera importantes, son retenidos y almacenados en la red de células cerebrales para referencias futuras.
Para entender mejor esta analogía se compara el cerebro con un ordenador que procesa, almacena y recupera información, pero que para mantener su eficacia es necesario de vez en cuando interrumpir sus actividades, examinar sus programas y eliminar los datos que ya no sirven.
Quizás mientras dormimos, cree el psicólogo británico Cristopher Evans, nuestro cerebro recorre sus bancos de datos cerebrales, y nuestros sueños no son mas que el reflejo de este ojear nocturno, una desconexión para limpiar las redes de información.